Dirigenta de Modatima: «Las persecuciones han sido pan de cada día»
“Las persecuciones han sido pan de cada día para nosotros desde que nos levantamos como organización, y si bien hay compañeros y compañeras que ocupan cargos de representación, eso no deja de suceder”, declaró Lorena Donaire, vocera de la agrupación Mujeres Modatima, sobre la batalla comunicacional que han levantado en aras de recuperar el agua que utiliza la agroindustria para redestinarla al consumo humano y los ecosistemas.
De esta manera la dirigente se refirió a la larga lucha que empuja su movimiento para terminar con un régimen de derechos de agua que tiene a múltiples comunas con racionamiento de agua o derechamente secas, lo que se atribuye el sobreotorgamiento de derechos de agua y el derecho preferente de la industria para hacer aprovechamiento de él.
Donaire afirmó que el problema se ha vuelto crítico ya que la actual es “una crisis hídrica que no se había visto en muchos años” y por eso “se está haciendo racionamiento hace varios años, pero se ha profundizado en este periodo, porque aparte de eso, nosotros tenemos varios problemas que se han ido sumando a la crisis hídrica, como los loteos irregulares”, declaró en radio ADN.
“Hay escuelas sin agua de forma permanente. El Ministerio (de Educación) definitivamente no va a permitir que la escuelas funcionen sin agua, lo que nos parece muy bien, porque todos los sectores que están siendo más racionados, son sectores que tienen escuelas y postas rurales y que lamentablemente deben permanecer cerrados porque no hay agua”, añadió, en referencia a la comuna de Nogales, que hoy enfrenta un racionamiento por escasez de agua.
Sin embargo, la dirigente de Modatima manifestó su compromiso con mantener la lucha hasta conseguir un cambio en el régimen de aguas. “Somos incómodos, lo sabemos, pero también sabemos que es un deber ético, moral, de hacer esta defensa del agua, que es tremendamente difícil. ¿Cómo vives el día con 10, 15, 20 litros de agua, con agua que no es de calidad?”, se preguntó Donaire, quien luego refirió a una serie de situaciones que desafían ética y moralmente a la sociedad chilena.
“En algunos sectores de La Ligua, en sectores balnearios como Los Molles, donde el agua que estaban recibiendo las comunidades era con olor a fecas, que no podían usarla ni siquiera el lavado de ropa”, concluyó.
ATON Chile.